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Comunidad Aguirre ::.. |
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Aguirre comenzó a desarrollarse como ingenio azucarero a manos del terrateniente Ignacio Rodríguez La fuente. Después que terminó la Guerra Hispanoamericana, esta hacienda fue comprada por inversionistas americanos formando la “Central Aguirre Syndicate", el primero de julio de 1899. El complejo Aguirre fue construido del 1899 a1 1902. Este sindicato poseía las siguientes propiedades: Hacienda Aguirre (2,009 acres de terreno, con un molino de azúcar el cual procesaba 6,000 toneladas de caña al año), Hacienda Carmen, Hacienda Josefa y Hacienda Amadeo. La caña de otras 3 haciendas: Esperanza, Margarita y Los Caños, también era molidas en Hacienda Aguirre. Durante las primeras décadas del siglo 20, Aguirre comenzó a desarrollarse como un poblado construyéndose viviendas, clubes sociales, restaurantes, hoteles, carreteras, comercios, y un teatro, entre otros. Nos cuentan los Picón que en la parte delantera del teatro estaba ubicada la oficina del dentista Alberto Domínguez (ocupada más tarde por Tito Bruno) y la barbería donde trabajó Norberto Quiñones alrededor del 1948 (ocupada hoy por Frank González). Entre los comercios más recordados están el almacén “Tybor Store”, la heladería Mento, la farmacia y la oficina del telégrafo (para ese entonces, atendida por Mercedes Ramos). Siguiendo una cuidadosa planificación, en el área llana, cercana al mar, encontramos La Central, los almacenes, los tanques, las estaciones romanas para los vagones y camiones, las oficinas administrativas y las residencias de los obreros puertorriqueños. En las zonas más elevadas se construyeron las residencias de los norteamericanos y los profesionales puertorriqueños, el Club de Golf, el Hotel con su piscina y el Club Social (el cual contaba con la primera bolera que tuvo Puerto Rico y que alberga actualmente nuestro Centro de Visitantes). El Hospital de Aguirre contaba con sala de operaciones y de parto, dispensario del Fondo del Seguro del Estado, un laboratorio de rayos 'X' y una facultad de 14 médicos, según nos indicó el Dr. Bellaflores, director médico del mismo. El punto más alto de la Hacienda Aguirre fue reservado para la casa del Presidente de la Central. La Firma compró 12 millas de ferrocarril, 2 locomotoras y 50 carretones de caña para conectar todas las haciendas y facilitar el transporte de la caña que se molería en Hacienda Aguirre. En 1900, se estableció el Sindicato de Central Aguirre, mejorando el molino de Aguirre, (aumentando su capacidad de molienda a 12,000 toneladas de caña) y en 1902, el Sindicato, adquirió la franquicia de la "French Railroad Company", la cual cubría la línea ferroviaria desde Guayama hasta Ponce. En 1905, se vendió el Sindicato a la Central Aguirre Sugar Company, eligiendo al Sr. J.D.H. Luce como presidente de la misma. En 1933, logran un acuerdo con una compañía conocida más tarde como "Monsanto Chemical”, la cual vendía mieles finales a una compañía que producía alcohol en Massachusetts. En 1947, con el aumento en los niveles de salario y otros costos, la "Central Aguirre y Luce Co." mecaniza al máximo sus operaciones para abaratar costos de producción, sustituyendo los bueyes por tractores, las azadas por productos químicos (para controlar los yerbajos) y se manejó azúcar a granel (gran escala) utilizando métodos creados por los propios ingenieros de la Central. Estos adelantos tecnológicos convierten el proceso de producción de azúcar en uno totalmente mecanizado, disminuyendo la intervención del hombre, abaratando así los costos de producción. Para las haciendas poder suplir las toneladas de caña necesarias para cumplir con el limite superior de molienda, "se molía caña 24 horas al día, seis-días y medio a la semana. Los domingos se molía mediodía y el mediodía restante se utilizaba para realizar reparaciones leves y limpieza de los equipos", nos dijo el Sr. Hanson. Los campos asociados con la Central Aguirre llegaron a producir cerca de un millón de toneladas de caña en 16,000 acres de terreno, que rindieron hasta 6.76 toneladas de azúcar por acre. Para 1961, los tres molinos de la Central Aguirre (Centrales Aguirre, Cortada y Machete) producían una molienda diaria de 12,500 toneladas de caña. Puerto Rico llegó a tener 42 centrales azucareras. Más tarde, Puerto Rico se convirtió en una sociedad industrial, dejando atrás la sociedad agraria. Cambios en la demanda por el azúcar, así como su costo comenzó a variar negativamente. Durante la década del 60 al 70, Central Aguirre siguió operando con grandes perdidas, llevando esto al cierre total de sus operaciones. Una vez expropiadas todas las tierras pertenecientes a la Central Aguirre, el gobierno bajo la Corporación Azucarera, continuó operando con el nombre de la Nueva Central Aguirre hasta el 1990 cuando fue cerrada definitivamente. Este hecho pone fin a la producción de la caña en el sur de Puerto Rico, sin embargo, nos deja un legado de historia el cual debemos conocer y conservar ante los nuevos impulsos de desarrollo en la región. Central Aguirre, su historia y desarrollo
En 1898, cuatro hombres de negocios de la ciudad de Boston se dieron cita en Puerto Rico con el propósito de establecer un afirma bancaria. Llegaron a establecerse con éxito moderado. Bajo la firma de Ford and Company, realizaron un negocio bancario donde fueron nombrados agentes fiscales para el gobierno de Estados Unidos con el propósito de intercambio de moneda española a americana. Desde el principio, sin embargo, la firma se vio más inclinada a entrar en el negocio de producción de azúcar de caña. En el 1899, al establecerse la firma de Ford & Company, la producción de azúcar en Puerto Rico estaba al alrededor de 66,000 toneladas ala año. Alrededor de 60,000 acres de tierra estaban sembradas en caña de azúcar. Debido a la aplicación de métodos agrícolas anticuados y la operación de molinos pequeños e ineficientes, hacían que la recuperación anual de azúcar cruda fuera baja, según la cantidad de caña bajo cultivo.La firma de Ford & Company entendió, sin embargo, que la producción de caña con la inyección de capital y aplicación de nuevas técnicas tanto de campo como de fábrica, tenía muy buen potencial. Un estudio demostró las buenas posibilidades a lo largo de la costa sur centralizado alrededor de la bahía de Jobos, uno de los mas finos puertos naturales de la isla. Había disponible para la venta una propiedad de alrededor de 2,009 acres de tierra, conocida como hacienda Aguirre. Gran parte de estas tierras estaban dedicadas a pastos y crianza de ganado. Sólo 285 acres estaban bajo cultivo de caña. Esta propiedad incluía también un molino de azúcar, localizado en el puerto de Bahía de Jobos, cuya capacidad de molienda era de 6,000 toneladas de azúcar al año. La firma compró esa propiedad en febrero de 1899. Poco tiempo después otras tres propiedades fueron obtenidas bajo arrendamiento con opción a compra en 10 años: Hacienda Carmen, cuatro millas al oeste de Aguirre con 937 acres de las cuales 315 estaban bajo cultivo; Hacienda Josefa, 5 millas al Este con 1,3000 acres de las cuales 350 estaban bajo cultivo; hacienda Amadeo, pequeña propiedad de 231 acres. También realizaron contratos con otras tres haciendas cercanas: Esperanza, Margarita y Canos, para moler la caña de éstas. La Compañía compró conjuntamente con estas propiedades 12 millas de ferrocarril, que consistía de dos pequeñas locomotoras y 50 carretones de caña. Este sistema conectaba las propiedades para transportar las cañas al molino. Según fue creciendo la compañía, se requirió más tierra bajo cultivo y más maquinaria agrícola fue necesaria en comprar. Con el aumento de tierra bajo cultivo, se fue necesitando nuevas facilidades de riego. Se requería también las facilidades de molino para procesar las cañas. Los requisitos financieros se fueron ampliando y ya la compañía resultaba pequeña. Se estableció entonces el Sindicato de Central Aguirre. Para 1900 el Sindicato contacto con 1,183 acres propias y 2,468 acres en arrendamiento. Se produjeron 6,000 toneladas de azúcar para una producción de más de tres toneladas de azúcar por acre de terreno cultivado en caña. Para ese mismo año se hicieron mejoras al molino para aumentar su capacidad de molienda a unas 12,000 toneladas. En 1902 el Sindicato se le presentó la oportunidad de comprar la franquicia de la French railroad Company, una línea ferroviaria entre las ciudades de Ponce y Guayama, constituyéndose en una compañía por separado conocida como la Ponce and Guayama railroad Company, como subsidiaria del Sindicato. En 1905 se vende el Sindicato a una firma en fideicomiso de Massachusetts conocida como Central Aguirre Sugar Co. bajo esta nueva firma se elige la primera Junta de Fideicomisarios, compuesta por 11 miembros, en la que J.D.H Luce fue electo su primer Presidente. Por los próximos 10 años la firma se caracterizó por su gradual expansión de operaciones. Con el desarrollo de nuevas áreas en caña, las fuentes de agua empezaron a resultar inadecuadas, provocando grandes inversiones en hincado de pozos e instalaciones de equipo de bombeo, a pesar de los sistemas de riego que el gobierno de Puerto Rico había establecido en 1914. Estos demostraron no ser suficientes y se necesitó establecer plantas individuales de riego, incluyendo riego aéreo. Esta firma se mantuvo cambiando de nombre y variando sus acciones con frecuencia. En 1928, se establece la Aguirre Corporation of New York, una subsidiaria totalmente poseída por esa entidad, quien actuaba como agente comprador de las propiedades en puerto Rico. En 1933, se organiza una compañía en cooperación con lo que fue mas tarde la Monsanto Chemical Co. en la cual la Central Aguirre aseguraba la venta de sus mieles finales a la compañía matriz que producía alcohol industrial en Massachusetts. Al entrar en vigencia la Ley de las 500 acres, la compañía fue reorganizada y dividida en cinco (5) subsidiarias como un fideicomiso: Central Aguirre Sugar Company, que operaba los molinos de Aguirre y Cortada: Casco sales Agency, quien se dedicaba al manejo de los pesticidas; Luce and Company, S, en C, quien era la sociedad agrícola a cargo del cultivo de los terrenos y la producción de caña de azúcar; Ponce and Guayama Rail Co. Inc. quien consistía de un sistema de ferrocarril de servicio público cuyo propósito era el de transportar la caña y las mieles de los tres molinos y Central Machete, la cual operaba como una corporación separada donde el fideicomiso de la entidad poseía la mayoría de las acciones y un grupo independiente poseía el remanente de éstas.
Las fabricas también se mantuvieron al paso del progreso con nuevas técnicas mejoras a maquinaria y equipo. En la década de 1950-60, solamente se invirtieron más de $ 3.5 millones, incluyendo entre otras, la instalación de un equipo moderno conocido como Farrel-Bermingham consistente de un molino en forma de turbina y la construcción de un conductor tipo Stehenson-Adams para el transporte de azúcar a granel directamente del almacén de la factoría a los barcos en el muelle de bahía de Jobos en Aguirre. Esta facilidad tenía una capacidad de carga de más de 700 toneladas por hora. Con sus tres molinos: el de central Aguirre en bahía de Jobos, el de Central Cortada en Santa Isabel y el de Central Machete en Guayama, la compañía tuvo para el año 1961 una capacidad de molienda diaria de 12,500 toneladas de caña. La industria cañera se inició en Puerto rico con tierras y mano de obra abundantes y baratas. Le benefició por mucho tiempo que hubo un mercado de exportación amplio y de buen precio, el cual le permitió cubrir sus costos y mantener márgenes gananciales en la empresa. Tan así fue que llegaron a operar en Puerto Rico con un total de 42 centrales azucareras. Con el correr de los años, el panorama empezó a variar. Todos aquellos factores que hicieron que la industria cañera se convirtiera en la primera y más importante industria del país por muchos años, empezaron a cambiar. Las abundantes y baratas tierras y mano de obra empezaron a escasear. Puerto Rico comenzó a evolucionar de un país totalmente agrícola a uno tornándose hacia la industrialización. Las tierras empezaron a cambiar de uso y valor, la mano de obra se empezó a mover a otras fuentes de empleo más seguros y mejor remunerados tanto aquí como en el exterior. El mercado de azúcar empezó a sufrir cambios, pues empezaron a variar los hábitos de consumo y a surgir substitutos del azúcar de caña en el mercado de exportación. Esto trajo como consecuencia entre otras, reducciones en la demanda por azúcar de caña y a bajar su precio de venta. Los factores antes mencionados hicieron que empezaran a aumentar los costos de producción y a la vez reducirse el precio de venta, tanto en azúcar como en las mieles, ya que surgieron además, otros países productores con mano de obra mucho más barata que la nuestra y bajo condiciones más favorables. La Central Aguirre, a pesar de los cambios negativos que empezaron a ocurrir en la industria, se mantuvo haciendo innovaciones y aplicando nueva tecnología tanto en la fase de campo como la fabril para lograr abaratar costos y obtener máximos rendimientos de sus cañas. Pero a pesar de todos esos mecanismos con los cuales luchó, resultó también grandemente afectada por la situación antes descrita. Durante la década del 1960 al 1970, Central Aguirre continuó operando con grandes pérdidas de ingresos, los cuales se iban intensificando según pasaban los años, ya que se escaseaba aún más la mano de3 obra, continuaban las prolongadas negociaciones colectivas y bajaba la productividad de su personal. Todo parecía indicar que ocurría un cierre total de operaciones. En 1969, el Gobierno de Puerto Rico, aprueba legislación para proporcionar ayuda técnica y económica a la Industria Azucarera como un esfuerzo para rehabilitarla. Esto no iba atener mucho efecto en la Central Aguirre, ya que ésta venía con un déficit montante a los 16 millones de dólares desde le 1967 al 1969. El Gobierno, deseoso de salvar la producción azucarera de la Central Aguirre, negoció con el Presidente de la empresa, Sr. Bernard P. Faure, pero eses conversaciones no progresaron. La crisis en la Central se mantenía en aumento y fue en el 1970 que el gobierno de Puerto rico expropia la Central Aguirre, incluyendo un molino más pequeño en Central Cortada y 13,000 cuerdas sembradas de caña. Desde ese momento Central Aguirre y el Gobierno de Puerto Rico entraron en una serie de disputas que perduraron por casi cuatro años. *Desde entonces, Central Aguirre es operada por el gobierno de Puerto Rico, además de las otras 4 que operan en la actualidad. Su producción no es la misma que en sus comienzos, pero lo más importante es que su tradición aún sigue viva en los corazones de las familias que por generaciones han trabajado en ella. *Nota: La Central Aguirre cesó operaciones en el 1990. Información tomada y recopilada de las siguientes Referencias: Artículo escrito por el Arquitecto Vivoni.Sección Por dentro. Periódico El Nuevo Día . Sábado, 28 de enero de 1989. Pág. 59-62 Comunicaciones personales con Sr. y Sra. Hanson, Dr. Bellallores. Sr. Frank González, y el Sr. y la Sra. Picón. Junta Azucarera de Puerto Rico . Informe anual 1987-1988. Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Páginas 64-66 Boletín informativo de la Reserva Nacional de Investigación Estuarina Bahía de Jobos. Vol. 3 Núm. 3 septiembre-diciembre 1997 |
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