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Introducción No todas las plantas que se encuentran en el mar son algas. En el mar, también hay plantas superiores adaptadas a sobrevivir en ambientes marinos que producen flores y frutas. Estas se conocen como yerbas submarinas las cuales forman extensas praderas. De las yerbas submarinas la Thalassia es la más conocida, abundante y la de mayor importancia ecológica en Puerto Rico. Se le conoce como yerba de tortuga, ya que las tortugas como el Carey de concha (Eretmochelys imbricata) y el Peje blanco (Chelonia mydas) se alimentan de ellas. Distribución Las praderas de Thalassia son más abundantes en las zonas Ilanas y tranquilas del sublitoral, donde existe un sustrato blando como el fango o la arena en reposo y en aguas protegidas. También pueden crecer en donde hay alguna acción de oleaje, y en situaciones más expuestas pueden formar parchos. Estas yerbas están presentes desde el norte del Golfo de México hasta la costa norte de Sur América; así como en gran parte del Caribe. Características Estructurales y Funcionales Las praderas de Thalassia evolucionaron de ancestros de agua dulce. Como su retorno al ambiente marino es secundario éstas angioespermas marinas son consideradas como el grupo más avanzado de las angioespermas hidrófilas. Las hojas de estas plantas son largas y aplastadas, teniendo un promedio de un (1) centímetro de ancho y veinticinco (25) centímetros de largo. La pradera de Thalassia tiene una gran capacidad para reponerse de la pérdida de hojas en forma rápida. Sin embargo, no parece tener la misma capacidad cuando el disturbio alcanza el sistema de raíces. En las yerbas submarinas la función de absorber agua y sales es compartida con las hojas y otras estructuras. Sus hojas hospedan un gran número de organismos epífitos que son consumidos por peces e invertebrados. Las hojas también retardan la velocidad de corrientes promoviendo la sedimentación de partículas orgánicas e inorgánicas. El sistema de raíces y rizomas de las yerbas submarinas retienen los sedimentos y así reducen la erosión. Las yerbas submarinas llevan a cabo una amplia variedad de funciones entre las que destacan el control y la modificación del ecosistema. El desarrollo y crecimiento de esta yerba es determinado por una serie de factores físicos tales como: la temperatura, la cantidad de luz, la acción del oleaje, las corrientes submarinas y la salinidad. La temperatura óptima para el desarrollo de las praderas de Thalassia fluctúa entre los veinte (20 ° C) y treinta (30 ° C) grados centígrados. La cantidad de luz para Ilevar a cabo el proceso de fotosíntesis está relacionado con la profundidad y turbidez del agua. Normalmente podemos encontrar esta yerba a una profundidad de diez (10) metros, sin embargo, podemos encontrar plantas a mayores profundidades, cuando la transparencia del agua es mucha y la temperatura no está por debajo de los veinte (20 ° C) grados centígrados. La acción del oleaje y corrientes marinas tienen un efecto negativo en el desarrollo de estas plantas. Por razones obvias, las praderas de Thalassia no se desarrollan en costas con fuerte oleaje. La acción mecánica del oleaje y el continuo movimiento de los sedimentos, no permiten que las plantas puedan desarrollarse. Existen datos que indican que esta yerba necesita cierto movimiento del agua alrededor de las plantas para poder sobrevivir. La Thalassia es una yerba submarina que no sobreviviría a una salinidad menor de veinte (20ppm) partes por millón ni mayor de cuarenta y cinco (45ppm) partes por millón.
Las praderas de Thalassia están consideradas como uno de los recursos valiosos al servir de albergue y proveer alimentos a muchas especies de importancia económica como las picúas, los boquicolorados, los pargos y los meros. Estos peces migran de los arrecifes de coral a las praderas de Thalassia para su alimentación. Por otro lado, la langosta, el carrucho y los erizos de diferentes especies también reciben alimentación y albergue en estas áreas. Sin embargo, es el Carey de Concha, el Peje Blanco y el Manatí ( Trichechus manatus ), especies en peligro de extinción, los consumidores primarios de estas plantas submarinas.
En los últimos años, la actividad humana en las costas se ha intensificado afectando la calidad y la transparencia del agua. Entre estas actividades se encuentran: la industria, la navegación, la contaminación térmica, el aumento en los sedimentos terrestres, las descargas de aguas usadas, la descarga de químicos industriales y el aumento en la cantidad de derrames de petróleo. Otras actividades como la extracción de arena, los dragados, la sobre pesca, las construcciones en el mar y los anclajes indebidos de embarcaciones recreativas representan también parte de los factores responsables de la reducción, alteración y eliminación de las yerbas submarinas. ¿ Cómo podemos ayudar? Debemos reconocer el papel importante de este ecosistema marino. Ello nos llevará a reflexionar sobre las actividades que debemos realizar en los mismos, a fin de evitar su destrucción para el disfrute de las futuras generaciones de puertorriqueños.
Información tomada de: Folleto Informativo Recursos Naturales Orienta. Praderas de Thalassia . 1992. Revisado 2002 Auspiciado por el Programa de Manejo de Zona Costanera de Puerto Rico. |
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